Qué hacer cuando la conducción ADV sale mal [pinchazos, accidentes, averías]
Hay pocas experiencias en la vida comparables a recorrer en moto las profundidades del planeta, o incluso tu ruta favorita. Ver el mundo desde el asiento de una motocicleta es algo que muchas otras personas nunca podrán experimentar.
Pero, a pesar de todas las cosas maravillosas que se pueden experimentar en una motocicleta, hay ocasiones en las que las cosas salen mal. De hecho, como motociclistas de aventura, que las cosas salgan mal es parte del juego.
No nos gusta hablar de estos temas, pero son conversaciones muy importantes que hay que tener. Especialmente si eres nuevo en el mundo del ADV. En este artículo, hablaremos de algunos problemas comunes que experimentan los pilotos de ADV y qué hacer en esas situaciones.
Es evidente que no podemos abarcar todas las situaciones que pueden surgir durante un viaje, ni qué hacer en cada caso, pero si solo te quedas con una cosa de todo esto, recuerda que siempre es buena idea estar preparado. Y esperar lo inesperado.
Pinchazo mientras montaba en bicicleta
Sufrir un pinchazo mientras se conduce es algo habitual. Tarde o temprano, va a ocurrir. Clavos en la carretera, objetos punzantes en el camino o incluso golpear un objeto en un ángulo incómodo. Hay muchas formas de sufrir un pinchazo.
La solución depende de si utilizas cámaras (es decir, cámaras de aire, para los ciclistas más novatos) o neumáticos sin cámara. Dependiendo de cuál sea tu caso, deberás llevar contigo un kit para pinchazos o una cámara de repuesto (o dos). De hecho, es buena idea llevar ambas cosas (¡una cámara de repuesto ocupa muy poco espacio!). Aunque tengas suerte y no las necesites, puede que tu compañero de ruta sí las necesite.
Si utilizas neumáticos sin cámara y supones que el pinchazo no se ha producido en el flanco o, peor aún, en una llanta rota, tendrás que utilizar el kit de reparación. Existen varios tipos diferentes, pero la premisa básica es la misma. Si el agujero es lo suficientemente pequeño, el parche o tapón lo rellenará (lee las instrucciones específicas de tu kit sobre cómo tapar el agujero).
Por lo general, los kits incluyen unos cuantos cartuchos de CO2 para volver a inflar la rueda y poder seguir tu camino. Pero a partir de ahí tendrás que tener cuidado, sobre todo si tienes previsto recorrer terrenos aún más técnicos. Si te limitas a circular por asfalto, las ruedas parcheadas pueden durar mucho tiempo.
Si tienes cámaras, tendrás que sustituirlas. Esto significa que necesitarás algunas herramientas básicas para desmontar la rueda de la bicicleta y unas cucharas para sacar la cubierta de la rueda y poder acceder a la cámara. A continuación, solo hay que sacar la cámara vieja y pinchada y sustituirla por una nueva. Necesitarás alguna forma de volver a inflar el neumático (los cartuchos de CO2 mencionados anteriormente en el kit para pinchazos son una buena idea) y ya estarás listo para seguir tu camino.
Averías
Tener un pinchazo es una cosa. Tener un problema mecánico es otro problema muy distinto. Es imposible prever todos los problemas mecánicos que pueden surgir, pero, en términos generales, podrías enfrentarte a una falta de chispa o de gasolina.
Es buena idea llevar un kit de herramientas básico, además del kit para pinchazos. También es recomendable informarse sobre los problemas más comunes que han tenido otros propietarios de tu modelo de moto, para estar preparado ante cualquier eventualidad.
Tu kit debe incluir las herramientas necesarias para ajustar cables, acceder y/o cambiar una bujía y reparar un carburador (si tienes uno). No estaría de más tener a mano una bujía de repuesto o quizá un conducto de combustible.
Un par de tenazas tampoco están de más. Si sabes que vas a ir a un lugar remoto, también es buena idea llevar combustible extra. ¡Y nunca salgas sin bridas para cables!
Las motocicletas modernas son bastante fiables, pero de vez en cuando te encontrarás con un problema mecánico que simplemente no podrás solucionar en la pista. La preparación lo es todo, y es importante tener un plan para el peor de los casos. Por eso no debes conducir solo. Si es posible, tendrás que pedir ayuda a tus amigos para que te ayuden a empujar la moto hasta un lugar donde pueda ser rescatada y puedas diagnosticar el problema en casa.
Lo que nos lleva a...

Accidentes
No queremos pensar en ello, pero si eres un motorista aventurero, tarde o temprano acabarás cayéndote. Es algo inevitable. Lo primero es lo primero: equípate. A continuación, protege tu motocicleta con protección contra accidentes.
La realidad es que un accidente puede causarte daños a ti o a tu bicicleta. Obviamente, debes tener a mano algunos primeros auxilios generales. Para cortes y rasguños leves, límpialos con un trapo y agua. Para lesiones más graves, es posible que tengas que ser creativo y convertir una camiseta en un cabestrillo o un torniquete, si es necesario.
Además, si te lesionas, no intentes seguir montando. Podrías empeorar las cosas. Por eso es importante no montar solo. Si es necesario, envía a alguien a buscar ayuda.
Una cosa muy inteligente que puedes llevar contigo es un localizador por satélite que te permita avisar a otras personas de tu estado. Estos dispositivos pueden enviar notificaciones a tus seres queridos para informarles de que estás bien o, con solo pulsar un botón, puedes enviarles una señal de socorro (y, en ocasiones, directamente a los servicios de emergencia) con tus coordenadas GPS exactas para que envíen ayuda. Esperemos que nunca tengas que utilizarlo, pero es bueno tenerlo como medida de seguridad.
En lo que respecta a la moto, las piezas que se rompen con más frecuencia son las palancas, los tubos de escape y las carcasas del motor. Esperemos que ya tengas instaladas las cubiertas de las carcasas, porque si se rompe una de ellas, lo más probable es que tu día haya terminado. Sin embargo, tener a mano JB Weld o epoxi podría ser útil para reparar pequeños agujeros, pero solo hemos visto que esto se haga con resultados variables.
En el caso de palancas rotas, con suerte, podrás seguir adelante con la parte de palanca que quede. De lo contrario, quizá tengas que ser creativo. Aquí es donde algo como una tenaza puede resultar útil, para actuar como una pseudo palanca.
Si rompes un escape o doblas un tubo de alguna manera que no sea la prevista por el fabricante original, las cosas pueden ponerse... interesantes. Los escapes de las motos de aventura suelen estar recogidos y apartados, pero si la abolladura está en el extremo, donde se encuentra el silenciador, es posible que te salgas con la tuya.
Dependiendo del tamaño de la abolladura, cuanto más cerca esté del motor, más notarás que este tiene dificultades para generar potencia. Especialmente si tienes un motor de dos tiempos. Si puedes, busca una piedra u otro objeto contundente para golpear la abolladura y enderezarla. Es posible que también tengas que emplear fuerza bruta para doblar los tubos y otras piezas y colocarlos en su sitio. O al menos cerca de él.
Reflexiones finales
Las motos de aventura son bastante resistentes hoy en día, pero siempre pueden ocurrir imprevistos, y de hecho ocurren. Esperar lo inesperado es una buena forma de abordar las motos ADV en general, y es fundamental contar con un kit básico para reparar o solucionar problemas. Pero tampoco olvides cuidar de ti mismo. Siempre es buena idea llevar consigo un botiquín de primeros auxilios, localizadores y/o comunicadores por satélite, y viajar acompañado.
No hay forma de predecir todo lo que puede suceder durante un viaje, pero estar preparado para los problemas más comunes será de gran ayuda.